Boda en el Palacio de Rubianes, Cerecea, Picos de Europa, Asturias – Cárol & Javi

Hay bodas que, desde el primer momento, sabes que van a ser especiales. La de Cárol & Javi no fue solo especial, fue increíble. No solo por ellos, que son pura alegría y complicidad, sino también por el escenario impresionante que eligieron para darse el “sí, quiero”: el Palacio de Rubianes, en plena montaña asturiana, con los Picos de Europa como testigos.
Sabemos que tenemos el mejor trabajo del mundo, pero hay días en los que lo disfrutamos aún más. Estar allí, rodeados de naturaleza, con un paisaje que parecía sacado de una película, acompañando a dos personas a las que tenemos un cariño enorme… fue una experiencia única. Desde los nervios de los preparativos hasta la emoción del momento en que Cárol y Javi se miraron a los ojos en el altar, cada instante fue auténtico y lleno de sentimiento.
Y luego llegó la celebración, que estuvo a la altura del lugar. Una fiesta de boda inolvidable, llena de abrazos, risas y baile hasta que el cuerpo aguantó. Porque si algo define a Cárol y Javi es su forma de vivir cada momento al máximo, y su boda no podía ser diferente.
Aquí te dejamos algunos de esos instantes mágicos. Si estás buscando un fotógrafo de bodas que disfrute capturando cada emoción con naturalidad y pasión, nos encantará formar parte de tu historia. ¡Hablemos!
Boda en el Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, Pelayos de La Presa, Madrid – María & Cristian
Hay bodas que sorprenden, y luego están las que te dejan sin palabras. La de María & Cristian fue de estas últimas. No solo porque su amor se sintió en cada mirada, en cada abrazo, en cada instante… sino porque lograron transformar un lugar cargado de historia en uno de los escenarios más espectaculares que hemos visto jamás para una boda.
Después de una emotiva ceremonia en la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, los invitados se dirigieron al impresionante Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, un enclave con siglos de historia que fue reconocido como Bien de Interés Cultural en los años 80. Aunque sus muros en ruinas guardan el paso del tiempo, María y Cristian supieron llenarlos de vida. Lo prepararon todo con un mimo increíble: cada rincón iluminado con una luz cálida, cada detalle decorado con elegancia, cada espacio pensado para que su boda fuera única.
Ver el monasterio cobrar vida, envuelto en la emoción del día, fue algo difícil de describir. Bajo sus antiguas piedras, rodeados de historia, María y Cristian
celebraron su amor de la forma más especial posible. Y después de la cena, llegó la fiesta: una noche bajo las estrellas, con música, risas y baile hasta el amanecer, en un lugar que jamás olvidaremos.
Aquí te dejamos algunos de esos instantes inolvidables. Si estás buscando un fotógrafo de bodas que capture cada emoción y haga justicia a lugares tan mágicos como este, nos encantará formar parte de tu historia. ¡Hablemos!

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